El refinamiento al servicio de sus huéspedes

En plena plaza principal de la ciudad de Cuzco encontramos una de las joyas de la lujosa cadena de hoteles Belmond, el Hotel Belmond Monasterio es en sí mismo una obra de arte. Paseando por cada pasillo, cada rincón del hotel, te sumerges en la historia de Perú gracias a los cuadros de la Escuela de Cuzco que adornan sus paredes o la espectacular capilla del hotel de decoración barroca en donde se encuentran las mejores obras del complejo.

Entre las actividades programadas hay siempre un espacio reservado a la música, el arte y la gastronomía en los “días especiales de la cultura”. El restaurante del hotel que recibe el nombre de “Tupay”, sorprende a sus comensales en una estupenda velada con la degustación de tres platos únicos de cocina local ambientada por las arias que entona con maestría una de las mejores sopranos de la ciudad.

La otra opción, y no por ello la menos aconsejables de Belmond en Cuzco, es el hotel Belmond Palacio Nazarenas que ofrece auténticos lujos gastronómicos como clases especiales de la cocina autóctona que incluyen los ingredientes principales de la zona como la alpaca o la quinoa, o la degustación de tés peruanos. En su propio Jardín Secreto de hierbas andinas, los huéspedes que lo deseen pueden recoger  su propia selección de hierbas y probarlas como infusión a la hora del “Tea time”.

Entre las diferentes experiencias que ofrece Belmond, siempre hay algún momento para pasear por las calles empedradas de Cuzco, observar las muchas referencias de la que fue capital del Imperio Inca en la antigúedad e incluso escaparse en una excursión al Valle Sagrado de los Incas.

El refinamiento al servicio de sus huéspedes