Croacia

Nos encontramos en un país con una historia cruenta, desconocida para la mayoría del turismo, pero con un sinfín de auténticos tesoros en el interior.

Rodeado por cinco países, su forma poco común, en boomerang le otorga una gran variedad de paisajes. En tan sólo cien kilómetros podemos encontrarnos con bosques, praderas, el mar y la montaña.

El carácter del croata es típicamente mediterráneo de antaño, sólo quieren mirar hacia delante, los días pasan y pasan con calma, tranquilidad, no hay prisa,  disfrutando de la vida con una exquisita copa de vino y una buena comida en las terrazas de las ciudades.

En Zagreb, su capital, conocida como la pequeña Viena, nos encontramos con una ciudad Imperial dividida en dos partes, la zona alta y baja, es inevitable disfrutar del cálido tiempo en una terraza mientras disfrutamos de un café.

En la ciudad más famosa Dubrovnik, podemos disfrutar de los pequeños placeres de la vida como hermosos atardeceres, playas de agua cristalina, sin embargo, Dubrovnik ofrece mucho más, su hermoso casco antiguo es considerado Patrimonio de la Humanidad, pero, si queremos ver unas vistas espectaculares de la ciudad, tenemos que subirnos en el teleférico hasta el monte Srdj dónde se nos presenta la perla del adriático en todo su esplendor.

Y continuamos por Croacia hasta Split, construida dentro del auténtico palacio de un emperador romano, Diocleciano.

Imprescindible perderse por el centro, dónde nos podemos encontrar a los kapla (hombres cantando a capella), mercados de agricultores particulares o simplemente admirar la belleza y la impresión que da estar dentro de un auténtico palacio!.

Desde aquí podemos embarcarnos en un velero para recorrer parte de las mil islas que componen Croacia, una auténtica maravilla dónde podremos conocer la isla dónde Odiseo fue secuestrado por Calipso, la isla natal dónde nació Marco Polo, visitar los precioso escondites de la isla de Hvar ó simplemente sentir la brisa del mar, disfrutando de los atardeceres espectaculares o bañándose en aguas cristalinas.

Un país lleno de contrastes y diversidades, un país lleno de tesoros y de historia, un país dónde disfrutar de la auténtica vida mediterránea, un país donde la libertad no se vende por todo el oro del mundo.

 

Croacia