El reflejo de la cima del mundo

El mundo esconde destinos verdaderamente fantásticos, lugares en los que no dudas a desenfundar la cámara de fotos para tratar de llevártelos a tu casa. Hoy os voy a hablar de la “joya del Himalaya”,  el lago Phewa en la ciudad de Pokhara, en Nepal.

La parada en la ciudad de Pokhara es obligada tanto para los atrevidos que desean subir la cordillera como para los que simplemente prefieren relajarse en uno de los rincones más bellos del mundo.  La ciudad se asienta en torno al lago que se extiende también por las ciudades vecinas de Sarangkot y Kaskikot y que es el elemento fundamental e imprescindible en el día a día de los autóctonos. La pesca en él les da de comer y su central hidroeléctrica les proporciona la energía que necesitan.

 

 

El cotidiano cielo despejado sirve un fabuloso reflejo en el agua del lago de las montañas más grandes del planeta, propiciando un paisaje de lujo que ningún pintor que se precie podría negarse a retratarlo.

El más imponente de los coquetos picos que se ven en el espejo del lago, es sin duda, el Annapurna, la décima montaña más alta de la tierra, con más de 8.000 metros del altura.

Pasear por el lago con una barca alquilada es sin duda uno de los momentos más tranquilos y románticos que te pueden dar un viaje de lujo como este.

Nepal tiene mucho que ofreceros, ¿Por qué no dejáis que os sorprenda?

 

 

El reflejo de la cima del mundo