La Ruta 66: “Nacidos para ser salvajes”

La Ruta 66 es la mejor manera de vivir la aventura americana. Hay viajes a los que el concepto de viajar se les queda corto, ya que constituyen un símbolo, un emblema de diferenciación para toda una sociedad. Este es el caso de cruzar los Estados Unidos en Cadillac o en moto por la emblemática Ruta 66, toda una experiencia para vivir en tu próximo viaje en privado por los Estados Unidos bajo el lema “Born to be wild” (Nacidos para ser salvajes), de la famosa canción de Stepenwolf.

Nuestras propuestas de viaje por la Ruta 66 incluyen diferentes formas de viajar y puntos muy interesantes para recorrer ya que elaboramos viajes exclusivos a la medida del cliente. En el origen de la ruta más reconocida de los Estados Unidos, en 1926, se iniciaba en Chicago, pasando por Missouri, Kansas, Oklahoma, Nuevo México, Arizona  y California finalizando en Los Ángeles.

Empezando esta aventura en la ciudad de Chicago, recomendamos perderse por la ciudad atravesando la Magnificent Mile y visitar sus tiendas para que no te falte de nada en tu inicio de la ruta. No puedes irte de Chicago sin subir a una de sus torres y degustar un martini mientras disfrutas de sus vistas. La mejor manera de coger energías para la aventura es descansar en uno de estos hoteles de la ciudad: The Peninsula, Waldorf Astoria o Public Chicago son algunas de las opciones más exclusivas.

En una de las primeras paradas, adentrándote en el estado de Missouri es necesario detenerse en la ciudad de St. Louis, punto de encuentro de los ríos Missisippi y Missouri, para hacerse una foto con la Gateway Arch, todo un monumento de la ciudad. No olvides subirla a tu instagram con los pertinentes hashtags.

Pasando anteriormente por Oklahoma donde descubriremos el legado de la cultura Cherokee entrarás en el estado de Texas, lugar frecuentemente visitado desde nuestro sofá en las películas y series americanas. Cuando estés en Texas durante este viaje de aventura por los Estados Unidos, te sentirás como un cowboy en medio del desierto. Imprescindible aquí es la visita a Cadillac Ranch, uno de los puntos más famosos de la ruta.

Tras el paso por el estado de Nuevo México y la visita a los pueblos fantasmas, te aproximarás a la parte final del viaje, el estado de Arizona, que incluye una imprescindible parada en el pueblo de Williams, uno de los más fotografiados de la Ruta 66 en el que sus habitantes continúan con las tradiciones y vestimentas cowboys, y sus casas de madera nos recuerdan al Viejo Western, quizás es el momento de pararse a tomar una Budweiser en la típica taberna, pero recuerda: sin alcohol si vas a seguir conduciendo.

Como si de una buena película se tratase, lo mejor te lo vas encontrando a medida que llegas al final. El estado de California es uno de los más populares de Estados Unidos, por varios motivos, entre ellos: Las Vegas, Santa Mónica o Los Ángeles.

En Las Vegas, la capital mundial de la diversión y el desenfreno, en la que merece la pena quedarse unos días para visitar alguno de sus casinos, ver espectáculos únicos en el mundo, visitar la presa Hoover o incluso organizar una excursión al Gran Cañón de Colorado. Entre nuestra selección de hoteles recomendados en Las Vegas destacan el Hotel Aria o el Wynn Las Vegas.

La penúltima parada en esta sensacional aventura americana, se encuentra en Santa Mónica, a tan solo 25 kilometros del punto final de la ruta 66. Un lugar idóneo para relajarse en sus interminables playas, pasear pos su paseo marítimo y visitar alguno de sus museos o galerías de arte. El Hotel Viceroy Santa Mónica ofrece un servicio y atención único si deseas quedarte en este punto de la ruta.

Y ponemos punto y final a esta ruta salvaje en la cinematográfica ciudad de Los Ángeles, donde, si te queda tiempo, te aconsejamos visitar Hollywood, el barrio de Beverly Hills o la Granja Knott´s Berry. En las calles de Beverly Hills se encuentra este espectacular hotel: Beverly Wilshire, uno de los más antiguos de la ciudad y que hoy en día es un auténtico icono de lujo.

 

 

La Ruta 66: “Nacidos para ser salvajes”